Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados yLeer más...
Opiniones
Artículo
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para queLeer más...
Hay ropa guardada en tu casa que ya no le queda a nadie. Una camiseta de cuando tenía doce. Un suéter que compraste para un invierno que ya pasó. NoLeer más...
Hay una crisis silenciosa que no aparece en los indicadores económicos ni en los reportes institucionales, pero que está redefiniendo el liderazgo contemporáneo: la incapacidad de pensar con profundidad enLeer más...
Durante años, el liderazgo se enseñó como un ejercicio de adaptación a generaciones. Se nos dijo que había que entender a los Baby Boomers, a la Generación X, a losLeer más...
Ya sea que te desvíes a la derecha o a la izquierda, tus oídos percibirán a tus espaldas una voz que te dirá: “Este es el camino; síguelo”. Isaías 30:21Leer más...
Cuando nace un hijo, lo primero que hace la familia es buscar a quién se parece. Tiene la nariz del abuelo. Los ojos de mamá. Las manos largas de suLeer más...
El nuevo campo de batalla es tu atención La pregunta parece provocadora, incluso superficial. Pero no lo es. Durante siglos el poder fue institucional: leyes, presupuestos, ejército, burocracia. Hoy sigueLeer más...
Así que no se rebelen contra el Señor ni tengan miedo de la gente que habita en esa tierra. ¡Ya son pan comido! No tienen quién los proteja, porque elLeer más...
El Señor dice: «Les devolveré lo que perdieron a causa del pulgón, el saltamontes, la langosta y la oruga. Fui yo quien envió ese gran ejército destructor en contra deLeer más...
La filtración del registro de armas no es un incidente administrativo. Es una señal de ruptura de control en el entorno digital y un llamado urgente a repensar la ciberseguridadLeer más...
No fue con sus espadas que conquistaron la tierra, ni sus brazos fuertes les dieron la victoria. Fueron tu mano derecha y tu brazo fuerte y la luz cegadora deLeer más...