Finalmente darás a luz
Yo que hago que se abra la matriz, ¿no haré nacer? —dice el Señor. Yo que hago nacer, ¿cerraré la matriz? —dice tu Dios». Isaías 66:9
Tengo una palabra para aquellos a quienes Dios les ha dado algo precioso, pero parece que nunca llega a nacer. Es como si a cada paso surgiera una batalla en contra de aquello que están dando a luz. Escuché al Señor decir: ¡En esta temporada, FINALMENTE DARÁN A LUZ!
Ha habido una asignación en contra del remanente de Dios llamado a TRAER LO NUEVO. El enemigo ha estado intentando robar a aquellos que llevan lo que es precioso, a los que llevan los planos de una nueva hora, a los que llevan aquello que va a guiar al cuerpo de Cristo hacia adelante. Sin embargo, muchos se han desalentado en ese lugar porque sienten que, hagan lo que hagan, nada parece llegar a concretarse. ¿Dónde está el fruto, después de haber sembrado durante tanto tiempo?
Teníamos una planta de tomate en nuestra casa. Durante mucho tiempo pensamos que debían ser ardillas, conejitos o algo que simplemente estaba robando todo el fruto de aquella planta. Incluso pusimos una pequeña cámara durante una noche, pero no podíamos entender qué estaba pasando. Así que arrancamos la planta de tomate de la tierra y nos dimos cuenta de que había orugas por todas partes que no podíamos ver, escondidas a simple vista. Muchos de ustedes han tenido depredadores ocultos robándoles, usando aquello que les resulta familiar, aquello que puede esconderse, minimizarse y camuflarse con su entorno. A veces a través de familiares. A veces a través de amigos. Personas que incluso parecen tener un buen corazón. Esta ha sido una temporada de profunda traición para muchos, y la agenda del enemigo ha sido simplemente robar aquello que ustedes están llevando.
Pero déjenme decirles esto: No lo parece en este momento, pero están en una temporada de parto.No lo parece, pero están entrando en una temporada de nacimientos múltiples y de recompensa por los años de robo.Pero no podían dar a luz en el entorno en el que habían estado.Sé que muchas personas están en transición en este momento, y eso se debe a que no podían dar a luz en ese lugar.Estaban intentando dar a luz allí, pero Dios no lo permitió.Y esa era precisamente la frustración de todo.Se suponía que debía ser el lugar donde tendrían personas rodeándolos, personas sosteniendo sus brazos y parteras ayudándolos a dar a luz, pero simplemente no sucedió.No podían dar a luz en esas habitaciones ni en esos lugares, porque aquello que Dios estaba formando en ustedes habría muerto allí. Y lo que parecía frustración era, en realidad, protección del Señor.
El Señor está diciendo: «Esta es una temporada donde lo que les estoy dando parecerá pequeño, insignificante y fuera de lo común, pero llevará Mi gloria, porque están dando a luz un nuevo camino y un nuevo sonido».Así como un bebé llora al nacer, ustedes están dando a luz un sonido.Es el clarín de llamado sobre el cuerpo de Cristo que anuncia que ahora es el momento de dar un paso adelante y convertirse en el remanente que Dios los ha llamado a ser.Están dando a luz lo que nunca podría ser hecho por manos humanas, y esa es la distinción. Porque muchos han dado a luz en el nombre de Jesús, pero ha sido por manos humanas, ideas humanas, formas humanas y sistemas humanos. Pero no han sido de Mí, dice el Señor.Pero ahora los estoy haciendo dar a luz aquello que Yo les he dado. Y EDIFICARÁN MI CASA, MIS MOVIMIENTOS Y MI CORAZÓN EN LA TIERRA».
«Y aun mientras nazca, dirán: ¿Quiénes somos nosotros, Dios? ¿Quiénes somos para que nos uses? Sin embargo, Dios los ha llamado. Dios los ha ungido. Porque aun a través de la batalla y del cansancio, se han mantenido rendidos. Por eso los he llevado a través de años de separación y apartamiento, dice el Señor. Por eso los he mantenido apartados de algunas cosas de las que ni siquiera se daban cuenta de que los estaba apartando. Pero la mentira de esta hora ha sido que han sido estériles. Sin embargo, Yo he estado exponiendo las cosas que creían llevar, pero que no venían de Mí. He estado haciendo una obra profunda en ustedes para desenredarlos de la casa de Saúl y del veneno de Jezabel. Los he estado liberando de alineaciones incorrectas para que no sigan perdiendo aquello que es precioso».
Una de las asignaciones del enemigo ha sido mantenerlos ocupados apagando los fuegos a su alrededor, para que olviden lo que están llevando. El enemigo ha intentado mantener sus ojos enfocados en todos los problemas que necesitan solucionar, para que olviden que llevan algo precioso en su interior.
El Señor dice: «He estado lidiando con aquello que se levanta cada vez que están a punto de dar a luz. Son esos mensajes de texto que reciben de la nada.Son personas que reaparecen del pasado.Son personas que de repente llegan con halagos y, sin embargo, están ahí para frenarlos.Aparecen cada vez que están a punto de dar a luz.Los hacen dudar de si siquiera están embarazados.Los hacen dudar de si Dios realmente los ha llamado.Quieren que sean vientres de alquiler para el imperio que ellos están construyendo, porque ustedes llevan una pureza y una unción que ellos no tienen.Y cada vez vuelven al punto de partida».
Pero en este mismo momento, Dios está exponiendo esas asignaciones. «Y ahora miren cómo quito el duelo que han estado llevando, dice el Señor, porque han estado en un duelo profundo pensando que perdieron su momento, pero Yo he estado protegiendo este parto. Los he estado sacando de falsas salas de parto y quitando a las parteras que solo saben dar a luz bebés sin vida. Los he estado liberando de la esterilidad espiritual que siempre llega en esta etapa, donde llevan la carga durante ocho meses y luego sienten que les roban justo antes del nacimiento. Esos días han terminado».
Pero ustedes han dicho: «Es demasiado tarde para nosotros. Ya pasó nuestro tiempo. Estamos demasiado heridos de corazón como para quererlo. Ya terminamos. Ya nos cansamos de intentarlo». Pero la Palabra dice: «Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. (Hebreos 11:11)Sé que sienten que están más allá del punto en que esto tenga sentido.Han pasado de la medianoche.Han estado bajo una guerra tan intensa en su cuerpo y en su mente.Pero Dios está rompiendo eso ahora, en el nombre de Jesús.¡Tomamos autoridad en este momento sobre cada asignación que ha creado esterilidad!¡Todo lo que se ha levantado contra aquello que Dios está formando en ustedes, en lo natural y en lo espiritual, sea roto ahora mismo en el nombre de Jesús!»
«Ahora prepárense para recibir las nuevas instrucciones del cielo. Prepárense para el fuego fresco. Prepárense para una visitación y un encuentro fresco, dice el Señor. Prepárense para tener sueños. Los rollos están a punto de descender. Esta es su temporada de “VEN CONMIGO”, donde les doy una visión fresca y derramo Mi Espíritu sobre sus vidas. La sequía se está rompiendo y ustedes están dando a luz, en el nombre de Jesús. Esta va a ser una temporada en la que veremos levantarse a los David y los Samuel, aquellos a quienes otros habían dado por descartados».
Sin embargo, Dios dice: «Estoy escogiendo lo insensato. Estoy escogiendo lo pequeño. Estoy escogiendo lo que la gente ha descartado. Estoy escogiendo lo que no tiene sentido para sacar a la luz lo que será poderoso, potente y ungido. No miro lo de afuera. Yo miro el corazón.¿Dónde están aquellos que dirán?Dios, aun a través de nuestra esperanza diferida, de nuestra duda y de nuestra falta de fe, hoy elegimos decir SÍ al alumbramiento».
Si eres tú, oremos: Dios, soltamos la esterilidad. La soltamos. La rendimos. La rompemos de nuestras vidas ahora mismo. Derrama Tu Espíritu sobre nosotros. Danos los sueños. Danos los planos. No queremos lo que es engendrado por manos humanas. Queremos Tu gloria, Dios. Te queremos a Ti por completo.
Profetizamos esto: esta será la temporada en la que, contra todo pronóstico, DARÁN A LUZ. Recibirán un mensaje y un llamado ardiente en su interior que soltarán, como dijo Jeremías: como «UN FUEGO ARDIENTE METIDO EN MIS HUESOS«. Dios, aun cuando no tenga sentido, aun cuando otros nos miren con desprecio, seremos fieles para dar a luz aquello que Tú nos has dado como una adoración. En el poderoso nombre de Jesús. Amén. (Una palabra de Nate Johnston)
Juan 16:21 La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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