Magie de Cano

Cierra la puerta al ruido, es tiempo de tu milagro – Día 19

Yo soy el Señor, Dios de toda la humanidad. ¿Hay algo imposible para mí? Jeremías 32:27

Estamos viviendo un tiempo de oración y ayuno ROMPIENDO LÍMITES, y sabemos que cuando decidimos caminar por fe, inevitablemente enfrentamos resistencia. Por eso debemos ser cuidadosos con lo que escuchamos mientras avanzamos, porque aquello con lo que nos alineamos, consciente o inconscientemente se fortalece.

La Escritura nos enseña que las palabras no solo informan, sino que forman. Proverbios 18:21 dice: “La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.” Cuando una persona se pone de acuerdo con palabras de maldición, temor, derrota o confusión, que escucha, les concede autoridad. Ese acuerdo abre una puerta para que esas palabras operen como un marco mental, emocional y espiritual. El enemigo no necesita crear nuevas estrategias si logra que reaccionemos y nos pongamos de acuerdo con sus mentiras en lugar de discernir. Muchas veces, en vez de responder con las promesas de Su Palabra, con oración, obediencia a la instrucción de Dios y discernimiento espiritual, permitimos que entren el ruido, la distracción y la distorsión.

Recordemos a Jairo en Marcos 5. Él estaba atravesando su peor pesadilla: su hija había muerto. Mientras la multitud le decía: “Ya no molestes más al Maestro, es demasiado tarde”, Jesús le habló directamente al corazón: “No temas, cree solamente.” Quizás tú también has estado escuchando esas mismas voces: “¿Para qué oras y ayunas si nada cambia?” “No tienes el dinero ni los contactos para ese proyecto.” “Esa enfermedad o esa crisis familiar no tienen solución.” Ellos ven tu circunstancia, pero no conocen tu promesa. Ven el “cadáver” de tu sueño, pero no ven al Dios que da vida a los muertos.

No lo permitas, porque las palabras que generan temor, duda o incredulidad también producen confusión, miedo y decisiones apresuradas que no son guiadas por el Espíritu Santo. Jesús sacó a la multitud de la casa de Jairo porque la atmósfera de burla y de “no se puede” no era apta para el milagro que estaba a punto de manifestarse.

El Señor te dice hoy: “Recuerda la gran compasión y misericordia que te mostré cuando te salvé, y cómo con tanto amor te he cuidado a lo largo de los años. ¿Por qué habría de dejarte ahora en tu día de mayor necesidad? Una vez más te digo: no lo haré. Ponte tu armadura en este día y prepárate para la batalla, porque este es un día de victoria y no de derrota. Y te lo repito: NO TEMAS, CREE SOLAMENTE. Con toda seguridad verás Mi salvación, Mi bendición y Mi gloria manifestarse en esta situación.”

ENFOQUE DE ORACIÓN – DÍA 19

Lecturas bíblicas: Marcos 5:21–43 | Nehemías 4:1–20 – No todo el mundo tiene derecho a entrar al aposento donde Dios está gestando algo nuevo en ti.Si una palabra no edifica ni concuerda con lo que Dios te dijo, deséchala de inmediato. No tienes que convencer a los incrédulos de que vas a triunfar. Dios no necesita la aprobación de las personas para cumplir Su Palabra en ti. Si no oran por ti, si no te animan o si te juzgan por tu fe, recuerda que las promesas de Dios son SÍ y AMÉN (2 Corintios 1:20). Tu nivel de fe se elevará, las limitaciones se romperán, las cadenas de escasez se soltarán y el ruido de la multitud será reemplazado por el asombro al ver tu milagro manifestado. No desmayes: Dios comenzó la buena obra en ti y la perfeccionará hasta el día de Jesucristo (Filipenses 1:6). Este tiempo de ayuno y oración no es solo para dejar de comer lo que es un deleite para ti, es para dejar de alimentar tus miedos y empezar a escuchar la voz de Dios que te dice: «¡A ti te digo, levántate!»

Oremos: Padre vengo a Ti en el nombre de Jesús y te pido perdón si he prestado mis oídos a la duda, a las palabras negativas llenas de incredulidad o al desánimo de quienes no conocen Tu plan. Hoy, por la autoridad de Tu Palabra, cierro la puerta al ruido del mundo y decido escuchar solo Tu voz. Señor, aunque me digan que «es imposible» o que «no hay recursos», yo declaro que Tus promesas son SÍ y son AMÉN. Dame la determinación de Nehemías para no bajar del muro ante las críticas, y la paz de Jairo para confiar plenamente en medio de esta transición. Mi fe está intacta y mi milagro está en camino. En el nombre de Jesús. Amén.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano