Cristo quiso regalarse a sí mismo una iglesia gloriosa, apartada del mal y perfecta, como un vestido sin una sola arruga ni una sola mancha, ni nada parecido. Efesios 5:27 TLA MuchasLeer más...
En este Domingo de Resurrección, donde el gozo de la resurrección de Jesús nos recuerda la promesa de que un día seremos como Él, es necesario preguntarnos: ¿qué naturaleza teníaLeer más...