Una semana llena de amor
Esta semana se habla más del amor y del cariño. Las conversaciones, los mensajes y los gestos se multiplican porque el fin de semana llegará el 14 de febrero, Día del Cariño, el Amor y la Amistad, una fecha que en nuestro país se vive con especial fervor. Sin embargo, más allá de una celebración del calendario, vale la pena pensar qué lugar ocupan estos valores en nuestra vida diaria.
El amor, la amistad y el cariño no son conceptos pasados de moda ni sentimientos en desuso. Por el contrario, son valores que deben cultivarse todos los días, para que crezca fuerte y dé buenos frutos. No se trata únicamente del amor entre parejas, del amor pasional o romántico que suele ocupar los reflectores en esta fecha. El amor es mucho más amplio y profundo: es una alegría que debería estar presente en todo momento.
Todo lo que hacemos puede y debe hacerse con amor: el trabajo, el estudio, el deporte, el servicio a los demás. Cuando algo se realiza con amor, florece; cuando se hace sin él, se vuelve pesado y estéril. El cariño tampoco debería reservarse solo para una fecha especial. Debe manifestarse siempre: con los amigos, con los compañeros de trabajo, con la familia, esposa e hijos, y también con quienes no conocemos.
Regalar cariño no cuesta nada. Es decir buenos días, sonreír, saludar con respeto, escuchar con atención y tratar al otro con dignidad. Son gestos simples, pero poderosos.
Esta semana pongámonos en modo cariñoso. Usemos estos días como un entrenamiento para que el amor se quede como un estilo de vida, como una forma de ser. Si Dios es amor, ¿por qué no reflejar ese potencial y esa bondad en lo que hacemos cada día? Porque el amor todo lo puede y todo lo transforma.
Amemos para vivir mejor y vivamos para compartir amor.