Yo soy el Señor; cuando llegue el momento, actuaré sin demora. Isaías 60:22 Mientras me preparaba para predicar el Domingo de Pentecostés, quedé impactado por la primera palabra de Hechos 2:2: «YLeer más...
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Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos. Isaías 44:3 Escuché al Espíritu SantoLeer más...
Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva. Filipenses 1:6 Recientemente escuché alLeer más...
Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados yLeer más...
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para queLeer más...
Hay ropa guardada en tu casa que ya no le queda a nadie. Una camiseta de cuando tenía doce. Un suéter que compraste para un invierno que ya pasó. NoLeer más...
Ya sea que te desvíes a la derecha o a la izquierda, tus oídos percibirán a tus espaldas una voz que te dirá: “Este es el camino; síguelo”. Isaías 30:21Leer más...
Cuando nace un hijo, lo primero que hace la familia es buscar a quién se parece. Tiene la nariz del abuelo. Los ojos de mamá. Las manos largas de suLeer más...
Así que no se rebelen contra el Señor ni tengan miedo de la gente que habita en esa tierra. ¡Ya son pan comido! No tienen quién los proteja, porque elLeer más...
El Señor dice: «Les devolveré lo que perdieron a causa del pulgón, el saltamontes, la langosta y la oruga. Fui yo quien envió ese gran ejército destructor en contra deLeer más...
No fue con sus espadas que conquistaron la tierra, ni sus brazos fuertes les dieron la victoria. Fueron tu mano derecha y tu brazo fuerte y la luz cegadora deLeer más...
Te tomaron una foto hace unos días. Alguien la subió a un grupo, o la encontraste en tu teléfono, y por un segundo la miraste sin reconocerte. Llevaba tu ropa.Leer más...