A veces pasa sin avisar. Vas caminando por la calle y de reojo alcanzas a ver tu reflejo en la vitrina de una tienda. Y por un segundo, no teLeer más...
Todos los artículos de Magie de Cano
Los alimentas con la abundancia de tu propia casa y les permites beber del río de tus delicias. Pues tú eres la fuente de vida, la luz con la queLeer más...
Ustedes se propusieron hacerme mal, pero Dios dispuso todo para bien. Él me puso en este cargo para que yo pudiera salvar la vida de muchas personas. Génesis 50:20 NTV Mientras estabaLeer más...
Tu justicia es como las montañas más altas; tus juicios, como las profundidades del mar. Tú cuidas de las personas y de los animales, oh Señor. ¡Cuán precioso es tuLeer más...
Ensancha el espacio de tu tienda y despliega las cortinas de tu morada. ¡No te limites! Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas. Isaías 54:2 ¡Pueblo de Dios, prepárense para elLeer más...
Tenía diez años cuando mi familia se mudó de un pueblo pequeño a la ciudad. Y no fue simplemente un cambio de dirección. Fue perder todo lo que conocía deLeer más...
El hombre que había estado muerto salió. Sus manos y pies estaban todavía atados con vendas, y su cara estaba envuelta en un lienzo. Jesús le dijo a la gente:—DesátenloLeer más...
Yo sé todo lo que haces y te he abierto una puerta que nadie puede cerrar. Tienes poca fuerza; sin embargo, has obedecido mi palabra y no negaste mi nombre. ApocalipsisLeer más...
Entonces Eliseo oró: «Oh Señor, ¡abre los ojos de este joven para que vea!». Así que el Señor abrió los ojos del joven, y cuando levantó la vista vio queLeer más...
Entonces te deleitarás en el Señor, y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre Jacob; porque la bocaLeer más...
Acaso mi brazo ha perdido su poder? ¡Ahora verás si mi palabra se cumple o no! Números 11:23 NTV «En junio, llevaré a su cumplimiento en tu vida cosas que comencé haceLeer más...
El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío. Salmos 91:1-2 «Estás caminandoLeer más...