Hoy se cumplen 50 años del terremoto de 1976 que marcó a Guatemala
La madrugada del 4 de febrero de 1976, a las 3:01:43 horas, Guatemala sufrió un terremoto de 7.5 grados que cambió para siempre su historia.
La catástrofe dejó al menos 23 mil muertos, alrededor de un millón de damnificados y más de 250 mil viviendas dañadas, situando al país en una situación de profunda vulnerabilidad.
Hoy, medio siglo después, la memoria de aquel desastre se combina con esfuerzos institucionales para fortalecer la cultura de prevención y reducir riesgos ante futuros sismos.
El investigador del Centro de Estudios de las Culturas en Guatemala (Ceceg), Aníbal Chajón, recuerda que los movimientos telúricos han sido recurrentes en la historia del país. “En el siglo XVIII hubo terremotos en 1717, 1751 y 1773; en el siglo XIX, en 1830 y 1884; y en el XX, en 1917, 1918 y 1942”, señala, subrayando la importancia de la preparación permanente en un territorio altamente sísmico.
Robin Onelio Yani, jefe del Departamento de Investigación y Servicios Geofísicos del Insivumeh, explica que el terremoto de 1976 se originó por la ruptura de la falla de Motagua, desde Los Amates, Izabal, hasta el norte del departamento de Guatemala, activando además fallas secundarias que amplificaron los daños.

El terremoto dejó dolor y destrucción en Guatemala.
Tras la tragedia se implementó la Norma de Reducción de Desastres Número 1 (NRD-1), adoptada por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), que establece criterios mínimos de diseño para edificaciones y contribuye a minimizar riesgos frente a futuros sismos.
Como parte de los esfuerzos por la prevención, la Conred coordina el Simulacro Nacional de Terremoto 2026, que se llevará a cabo el 24 de febrero. Este ejercicio simulará un sismo premonitorio de magnitud 6.4 en Morazán, seguido de un sismo principal de 7.5 en Los Amates, con réplicas simuladas. Participarán 340 municipalidades, 22 gobernaciones departamentales, instituciones públicas, sector privado, centros educativos y comunidades organizadas, fortaleciendo la preparación del país ante fenómenos naturales de gran magnitud.