Ébola deja al menos 223 muertes sospechosas en el este del Congo
La epidemia de ébola declarada el pasado 15 de mayo en el este de la República Democrática del Congo continúa agravándose. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta el 24 de mayo se han registrado 906 casos sospechosos, incluidos al menos 223 fallecimientos asociados al brote.
De acuerdo con el informe de la oficina regional para África, de 295 muestras analizadas, 105 casos han sido confirmados en laboratorio, entre ellos 10 muertes. Estos contagios se distribuyen en trece zonas sanitarias de las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.
El epicentro de la crisis sanitaria se mantiene en Ituri, donde se concentra el 89.5% de los casos confirmados. Además, esta provincia acumula el 90.1% de los contagios sospechosos y el 91.9% de las muertes bajo investigación, lo que evidencia la magnitud del impacto en esta zona rica en recursos mineros.
Las autoridades sanitarias han identificado 2 mil 231 contactos, aunque el seguimiento presenta serias dificultades. Hasta el 23 de mayo, únicamente el 19.3% de estas personas habían sido monitoreadas en las 24 horas previas, una cifra que preocupa a los equipos de respuesta.
La OMS advierte que factores como la inseguridad, la movilidad constante de poblaciones vinculadas a la minería, las restricciones de acceso y la falta de personal capacitado complican las labores de contención. Estudios geoespaciales preliminares han detectado “corredores de movilidad minera” en Ituri como posibles focos de propagación temprana y transmisión silenciosa del virus.
Ataques y desconfianza agravan la crisis
El control del brote también enfrenta obstáculos sociales y de seguridad. En las zonas sanitarias de Mongbwalu y Rwampara se han reportado al menos tres ataques contra centros de salud, lo que refleja la desconfianza de la población hacia las autoridades.
Según la OMS, el temor, la desinformación y la resistencia a prácticas como los entierros seguros incrementan el riesgo de transmisión no detectada y dificultan la respuesta sanitaria.