Descifran el nombre del primer matemático maya identificado
El Ministerio de Cultura y Deportes (MCD) y el Proyecto Regional Arqueológico San Bartolo, Xultún, Petén, presenta un nuevo avance en el desciframiento de jeroglíficos mayas que permitió identificar, por primera vez, el nombre de un astrónomo y matemático de esa civilización.
Un descubrimiento iniciado en 2010
El hallazgo tiene su origen en 2010, cuando arqueólogos localizaron un mural en un pequeño montículo de San Bartolo, identificado como un complejo residencial donde trabajaban escribas mayas junto a sus familias. Sobre una pared recubierta de estuco encontraron más de 50 inscripciones pintadas y grabadas, cuyo análisis ha continuado durante los últimos años.
El nuevo desciframiento permitió interpretar nueve glifos que contienen una fórmula para calcular unidades de tiempo, como meses, años y ciclos de los planetas Venus y Marte. Según los investigadores, estos registros representan patrones calendáricos complejos utilizados por la civilización maya.
El nombre de un erudito maya
Al final del texto jeroglífico aparece la inscripción «Cheheen Sak Tahn Waax», interpretada por los arqueólogos como «Zorro de Pecho Blanco», nombre que correspondería a un matemático y astrónomo maya del siglo VIII que desarrolló sus conocimientos a partir de generaciones de observación científica.

Según los investigadores, el nombre significa «Zorro de Pecho Blanco» en español.
El codirector del proyecto, Boris Beltrán, explicó que el descubrimiento es resultado de un prolongado proceso de registro y análisis de las inscripciones.
«Es la primera vez que nosotros tenemos el nombre del físico, del matemático, en el mundo y eso es algo impresionante y muy importante para la sociedad en Guatemala», afirmó durante la conferencia.
Un legado para Guatemala
El ministro de Cultura y Deportes, Luis Méndez, dice que el hallazgo representa un aporte significativo para comprender el desarrollo científico de la civilización maya y valorar el patrimonio histórico del país.
El funcionario señala que identificar a un astrónomo y matemático por su nombre permite acercarse a la historia de quienes dedicaron su vida a estudiar el tiempo, observar los astros y desarrollar complejos sistemas de medición.