Magie de Cano

Estás a punto de encontrar aceite

Vendrán y cantarán jubilosos en las alturas de Sión; disfrutarán de las bondades del Señor: el trigo, el vino nuevo y el aceite, las crías de las ovejas y las vacas. Serán como un jardín bien regado, y no volverán a desfallecer. Jeremías 31:12 NVI

Anoche tuve un sueño y me desperté esta mañana tan conmocionado y con una expectativa de la que no podía desprenderme, y creo que tú también la vas a sentir cuando comparta esto… En primer lugar, esto es lo que sé del Señor: Él confrontará mi falta de fe, mi incredulidad; confrontará mis lugares profundos de dolor con Su bondad, o revelando algo que está a punto de hacer y que es de una naturaleza totalmente opuesta a lo que estoy atravesando en el momento. Esta es una de esas palabras. ¿Estás listo/a?

En el sueño, yo estaba caminando por una propiedad árida, parecida a un desierto, orando e intercediendo. Estaba buscando algo que sentía que YA DEBÍA HABERSE VISTO, cuando de repente sentí que debía cavar. En mi mano tenía un palo o una vara de madera. Apenas toque la superficie, brotó aceite de la tierra y comenzó a formar un pozo de aceite a mis pies. Creo que eso es lo que Él está a punto de hacer en ti y en NOSOTROS, el cuerpo de Cristo. Estás a punto de encontrar aceite. Y quiero decirte qué es ese aceite, porque estás a punto de entrar en una temporada en la que suceden dos cosas al mismo tiempo: una temporada de «solo Dios pudo hacer esto» y una fuente fresca de intimidad y revelación brotando en tu interior.

ESTO ES LO QUE PASA CON ESTE ACEITE

El aceite es el fruto de tu obediencia a través del sufrimiento. Es el aceite fresco que se derrama sobre tu vida después de una temporada de haber sido perseguido, acosado y presionado por el enemigo. Y es tu comisión: esto es Dios enviándote a salir de la supervivencia para entrar en una temporada de ocupación. Eso es lo que significa el temblor de la tierra. Eso es lo que significa que el aceite brote con fuerza. Es la señal sobre tu vida de que la presión ha terminado y el derramamiento ha comenzado, después de años SIN NINGUNA SEÑAL

¿Te has sentido estéril en esta última temporada? Ese es el punto sensible para muchos, por lo cual creo que el Señor quiere confrontar en nosotros algunas áreas en las que no hemos estado creyendo en la bondad de Dios en esta temporada por haber estado en modo de supervivencia. ¡Eso se rompe hoy en el nombre de Jesús!

Volviendo al sueño: recuerdo haber pensado: “Dios mío, ¿qué hago?”. Así que empecé a gritar pidiendo ayuda. La gente vino con baldes y recipientes de combustible y comenzamos a recoger este aceite. Simplemente no podía repartirlo tan rápido como brotaba, porque el aceite seguía fluyendo. Cuanto más repartía, más aceite había, y había un gozo muy grande en ello.

Me recordó la historia de 2 Reyes: «Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite.» – 2 Reyes 4:1-2

Siento que hay muchas capas en este sueño para examinar, tanto de manera corporativa como personal. Pero primero, me viene a la mente hacer esta pregunta: ¿Está tu FE en TU CAPACIDAD o en la de DIOS en este momento? ¿Estás intentando PROVEER y moverte en tus propias fuerzas y visión limitada, o en las de Él?

Aquí está la siguiente parte: «Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella vertía el aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otra vasija. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.» – 2 Reyes 4:3-6

La clave de esta historia es esta: mientras hubo vasijas, hubo provisión. El aceite se detuvo en el momento en que se acabaron las vasijas vacías. En esta temporada necesitamos seguir trayendo vasijas vacías al Señor… NOSOTROS SOMOS LAS VASIJAS VACÍAS. Creo que Dios me dio este sueño porque estamos a punto de entrar en una temporada DE SOBREABUNDANCIA DEL ACEITE DE DIOS para la cosecha del tiempo final. El Señor está a punto de derramar Su Espíritu sin medida.

Y sí, creo que la provisión es parte de ello, pero principalmente Dios me dio este sueño porque está diciendo: «Viene una temporada de aceite fresco sobre Mi iglesia. Viene una temporada de aceite fresco sobre Mi iglesia para una hora en la que Mi iglesia va a necesitar aceite para combatir el mal y el engaño que están invadiendo». Esta es una temporada de vírgenes prudentes en la que debes buscar aceite, y el Señor está diciendo: «No estés mirando todo lo demás. Ven y toma el aceite, ven a Mi presencia y búscame mientras pueda ser hallado».

Creo que las vasijas representan dos cosas: CORAZONES HAMBRIENTOS que vienen ante el Señor para ser llenados. LA FE para dar el paso hacia una nueva temporada y una nueva dimensión con el Señor. Dios nos está pidiendo ambas cosas en esta temporada. Nos está pidiendo que vayamos y consigamos tantas vasijas como podamos. ¿Sabes qué más me viene a la mente cuando pienso en esto? La visión para creer tanto como pueda que Dios hará lo que dijo que haría: esas son las vasijas. Y cuando se me acaba esa fe, no queda nada que llenar… ahí es cuando el aceite se detiene. ¿Qué necesitas del Señor? ¿Qué deseas de Él? ¿Qué anhelas? Pídeselo en este momento.

ACTIVEMOS ESTO:

Saca algunas vasijas en el espíritu en este momento. Di: «Dios, aquí está. Aquí está mi vasija. Necesito que derrames Tu Espíritu aquí. Necesito que derrames Tu aceite aquí, Dios. Necesito que derrames aceite en mi hogar. Señor, necesito que derrames aceite con provisión para las cosas a las que me has llamado a hacer».

La otra cosa profética en esta historia que vale la pena mencionar es el pueblo de la viuda, Sarepta, que significa lugar de fundición o horno de refinería, de la palabra hebrea tsaraf —refinar metal por fuego. Creo que el derramamiento de aceite es lo que siempre viene como consecuencia de una temporada de refinamiento: una temporada de ser fundido en el horno con el Señor. El Señor está diciendo: «Al otro lado de esta temporada de refinamiento viene una provisión, un derramamiento como nunca antes has visto».

Este es un tiempo de provisión y derramamiento después de la refinamiento y después de la rendición. Y fíjate en esto: fue en una temporada de sequía. Así que ella pensó: «Bueno, voy a tener que resolverlo, hacer malabares». Hay personas leyendo esto ahora mismo que están tratando de resolver las cosas con sus propias fuerzas. Déjame decirte esto: no estás atado/a a Babilonia. Puede que estés en Babilonia, pero no eres parte de ella. El Señor tiene un camino diferente, un resultado diferente. ¿Estás bajo Babilonia o bajo el sistema del Señor? ¿Bajo el mundo o bajo Su gobierno, Su reino y Su provisión?

Aquí es donde el Señor está diciendo: «Quiero derramar Mi Espíritu. Quiero derramar Mi provisión. Quiero ser la respuesta para ti. Quiero ser el aceite que necesitas en una temporada de sequía. Quiero volver a ser tu todo». ¿Qué tal si esta fuera una temporada de Gosén para la Iglesia? En medio de todo el caos, la gente habla de apagones en la red eléctrica, cortes de luz, escasez de agua. No digo que seamos imprudentes e ignoremos todo eso, pero me pregunto si el Señor tiene soluciones fuera de lo que estamos viendo ahora mismo.

¿Qué tal si fuera el Señor diciendo: «Estoy a punto de derramar aceite, estoy a punto de traer provisión, para que Mi iglesia esté lista para la cosecha que está a la mano»? Porque hemos sido los pobres, los arruinados, los que están en modo de supervivencia, cuando estamos llamados a ocupar. ¿Qué tal si fuera el Señor diciendo: «Vas a pasar de la supervivencia a la ocupación»? ¿Qué tal si fuera el Señor preparando a Su iglesia para la cosecha, preparándonos para el regreso del Esposo, y estuviera derramando lo último del aceite, pero brotando a borbotones? ¿Sería el mayor derramamiento que jamás hayamos visto?

Amós 9:13 NVI Vienen días, declara el Señor, Cuando el arador alcanzará al segador, Y el que pisa la uva al que siembra la semilla; Cuando destilarán vino dulce los montes, Y todas las colinas se derretirán.

ORA CONMIGO: «Espíritu Santo, derrama Tu aceite. Derrama Tu aceite sobre mi vida. Señor, te doy gracias por el aceite de sanidad, el bálsamo de Galaad. El aceite de una nueva temporada, una temporada de odres nuevos. No puedo tener el odre nuevo sin el aceite; necesito el aceite en el cuero para mantenerlo flexible. Simplemente sacamos nuestras vasijas ahora mismo, Dios. Llena cada lugar vacío. Aumenta nuestra fe».

Saca tus vasijas. Tráele cada lugar vacío y no recojas solo unas pocas. Este es el fin del modo de supervivencia. Porque el aceite es el fruto de tu obediencia a través del sufrimiento. Es la señal del aceite fresco después de la temporada en que el enemigo te persiguió. Es tu comisión para ocupar. Vas a pasar de la supervivencia a la ocupación, y lo profetizo sobre ti ahora mismo, en el poderoso nombre de Jesús: estás a punto de hallar aceite. Envía esto a alguien que necesite un milagro. Envíalo a alguien que también necesite hallar aceite. (Una palabra de Nate Johnston)

Amós 9:14-15 NVI  Restauraré el bienestar de Mi pueblo Israel, Y ellos reedificarán las ciudades asoladas y habitarán en ellas; También plantarán viñas y beberán su vino, y cultivarán huertos y comerán sus frutos. Los plantaré en su tierra, y no serán arrancados jamás de la tierra Que les he dado, dice el Señor tu Dios.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano