¿Por qué taparse la boca puede costar una expulsión?
La Copa Mundial de 2026 no solo ha estado marcada por las sorpresas deportivas, sino también por una nueva normativa arbitral que ha desatado una intensa polémica.
La regla, conocida popularmente como la «Ley Prestianni» o «Ley Vinicius», sanciona con tarjeta roja directa a los futbolistas que se cubran la boca para hablar con un rival durante una discusión o confrontación en el terreno de juego.
La medida fue aprobada de urgencia por la IFAB en abril de 2026 con el objetivo de combatir los insultos racistas, discriminatorios o gravemente ofensivos que, en muchas ocasiones, eran ocultados al taparse los labios para impedir que las cámaras o los lectores labiales identificaran el contenido de las palabras.
Sin embargo, la regla no prohíbe taparse la boca en cualquier circunstancia. Según el criterio explicado por la FIFA, la sanción solo aplica cuando el gesto ocurre en un contexto de tensión, enfrentamientos o discusiones entre jugadores. En cambio, si se trata de una conversación táctica, amistosa o sin signos de confrontación, el gesto no constituye una infracción.
Hasta ahora, dos futbolistas sudamericanos han sido expulsados bajo esta normativa. El paraguayo Miguel Almirón fue el primero en recibir una tarjeta roja tras una revisión del VAR durante el partido frente a Turquía en la fase de grupos. Posteriormente, el ecuatoriano Piero Hincapié también fue expulsado en los minutos finales del duelo contra México en los dieciseisavos de final.
La controversia aumentó cuando el inglés Jude Bellingham realizó el mismo gesto en otro encuentro sin ser sancionado. Ante las críticas, el jefe de arbitraje de la FIFA, Pierluigi Collina, aclaró que la diferencia radica en el contexto y el nivel de agresividad de la acción, criterio que continúa alimentando el debate sobre la aplicación de esta nueva regla en el Mundial 2026.