FIFA enfrenta críticas por plan para abrir torneos al capital privado
El proyecto de la FIFA para abrir la puerta al capital privado en la financiación de sus principales competiciones desata una ola de críticas de federaciones, confederaciones y dirigentes del futbol internacional. Los cuestionamientos se centran en la falta de información y transparencia con la que, según los inconformes, se ha impulsado la iniciativa denominada FIFA Forward Enterprise (FFE).
La propuesta, presentada por la FIFA y su presidente, Gianni Infantino, busca fortalecer la financiación destinada al desarrollo del futbol y elevar los recursos disponibles a más de 10 mil millones de dólares para sus 211 asociaciones miembro. El organismo sostiene que la nueva filial será propiedad y estará bajo el control de la propia FIFA, con el objetivo de consolidar sus operaciones comerciales y de eventos.
Las primeras objeciones provienen de la UEFA, cuyo presidente, Alexander Ceferin, sostiene que el futbol no debe convertirse en un activo comercial. A esta postura se suman la Concacaf, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), la Federación Inglesa (FA) y el presidente de la Federación Francesa, Philippe Diallo, quienes coinciden en reclamar mayor transparencia y un proceso de consulta antes de adoptar una decisión de este alcance.
Las críticas también llegan desde otros sectores del futbol. El presidente de LaLiga, Javier Tebas, cuestiona la forma en que se gestiona el proyecto, mientras que el expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, advierte sobre las implicaciones que podría tener la iniciativa para la gobernanza del futbol mundial. Organizaciones que representan a clubes europeos también solicitan participar en el debate antes de cualquier aprobación.
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La FIFA señala que el proyecto aún debe recibir el visto bueno de sus 211 asociaciones miembro. De ser aprobado, contempla un financiamiento extraordinario de 20 millones de dólares para proyectos especiales de cada federación y otros 20 millones dentro del programa Forward para el período 2027-2030, una cifra superior a los 8 millones de dólares previstos actualmente.
El plan recuerda una propuesta presentada por Infantino en 2018 para atraer inversión privada a nuevas competiciones internacionales. Aquella iniciativa fue descartada tras la oposición de la UEFA y de las principales ligas europeas, que consideraron que ponía en riesgo el valor de los torneos más importantes del calendario futbolístico.