Guatemala recibirá restos mortales de Miguel Ángel Asturias el 15 de octubre
Los restos del escritor guatemalteco y premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias regresarán a Guatemala el próximo 15 de octubre de 2026, dos años después de que su familia iniciara las gestiones para cumplir uno de los mayores deseos del autor: descansar en el país donde nació y desarrolló gran parte de su obra. Sus cenizas serán inhumadas en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, donde permanecerán de forma definitiva.
El retorno fue anunciado durante la presentación del proyecto del monumento que albergará sus restos. En la actividad participaron el ministro de Cultura y Deportes, Luis Méndez Salinas; el viceministro de Cultura, Emiliano Valdés Melendreras; la directora de Comunicación y Difusión Cultural, Yulisa de León, y el director de orquesta, Martín Corleto.
La inauguración del monumento está prevista para el 19 de octubre, fecha en la que se conmemora el natalicio del escritor, y el espacio quedará abierto al público para rendir homenaje al único guatemalteco distinguido con el Premio Nobel de Literatura.
El monumento se ubicará en un punto estratégico del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias e incorporará un busto histórico realizado por el escultor Roberto González Goyri. Debajo de esa estructura se construirá una cripta donde reposarán las cenizas del escritor. Según explicó Méndez Salinas, también se depositará tierra proveniente de los 22 departamentos del país como un gesto simbólico para representar que toda Guatemala recibe nuevamente a Asturias.

Tumba de Miguel Ángel Asturias en París.
El Ministerio de Cultura prepara un programa de actividades entre el 15 y el 19 de octubre, que incluirá el estreno nacional de La tumba del Gran Lengua, una cantata escénica del compositor Joaquín Orellana inspirada en la figura del Nobel.
La agenda contempla además actividades culturales, educativas y académicas orientadas a difundir el legado del escritor. Mientras tanto, la tumba que Asturias ocupa desde hace 52 años en el cementerio Père Lachaise, en París, permanecerá como un memorial en reconocimiento al pueblo francés que lo acogió durante su exilio.