César Pérez Méndez Opinión

2026: el éxito no llega por casualidad

El 2026 no será un gran año por arte de magia. Tampoco lo será únicamente porque lo deseemos con fuerza al levantar la copa o al escribir un mensaje de Año Nuevo. El éxito no es casualidad, es propósito, es decisión y, sobre todo, es diseño. Me gusta hablar de diseño de futuro y ya estamos en el futuro. Anhelábamos tanto el Nuevo Año y ya estamos dentro.

Estamos entrando al primer fin de semana del año, un momento clave que muchos subestiman. Antes de que el ritmo cotidiano nos arrastre, es tiempo de hacer una pausa consciente. Mi invitación es simple y poderosa: toma papel y lápiz, sí, de preferencia en un cuaderno bonito, uno que te acompañe todo el año, y escribe. No en el teléfono, no en una nota rápida. Escribir a mano obliga a pensar, ordenar y comprometerse.

Empieza con una pregunta esencial: ¿En qué me voy a enfocar este 2026?

No en todo. No en lo que otros esperan. En lo verdaderamente importante. El enfoque define la energía; la energía bien dirigida produce resultados. Luego anota tus prioridades: personales, familiares, profesionales y espirituales. Sé honesto. Sé claro. Sé intencional. Yo ya lo hice; por eso, comparto esta columna como experiencia vivida.

El éxito no ocurre “porque sí”. No es suerte ni coincidencia. Es causal: consecuencia de hábitos diarios, de decisiones firmes y de acciones coherentes. Cada meta lograda nace primero como una idea escrita y luego como un plan sostenido.

Este primer fin de semana no es uno más. Puede marcar la diferencia entre un año reactivo y un año con propósito. Diseña tu 2026. Escríbelo. Revísalo. Ajústalo. Vívelo.

Porque cuando hay enfoque, el camino se aclara: el éxito deja de ser una casualidad. ¡Vamos con todo en este 2026!