Magie de Cano

Día 5 – Avance, cruzando el umbral

Yo sé todo lo que haces y te he abierto una puerta que nadie puede cerrar. Tienes poca fuerza; sin embargo, has obedecido mi palabra y no negaste mi nombre. Apocalipsis 3:8 NTV

Cuando has pasado por la batalla más difícil y la temporada de guerra espiritual más intensa de tu vida; cuando has soportado las traiciones más profundas y dolorosas; cuando te has enfrentado a las asignaciones más insidiosas, a principados, potestades y a toda fuerza demoníaca que pudo levantarse contra ti, todo en una misma temporada, es difícil ver más allá de ese momento. Es difícil creer que algo bueno pueda suceder después de eso. Muchas veces el enemigo intenta convencerte de que allí termina tu historia. Que ese es el lugar donde todo se derrumba, donde las promesas fracasan y donde el propósito de Dios para tu vida muere. Pero Dios tiene la última palabra.

En Génesis 32 encontramos a Jacob en uno de los momentos más decisivos de su vida. Está a punto de reencontrarse con Esaú, el hermano del que huyó años atrás. Está entre su pasado y su futuro. Entre lo que fue y lo que está llamado a ser. Jacob llega al arroyo de Jaboc, un lugar de transición. Allí lucha con el Ángel del Señor hasta el amanecer. Aquella noche no fue simplemente una lucha; fue un encuentro transformador. Dios estaba tratando con su identidad. Durante años había vivido bajo el peso de su pasado, de sus errores, de sus temores y de las consecuencias de sus decisiones. Pero antes de entrar en la siguiente etapa de su destino, Dios tenía que cambiar algo dentro de él. Y entonces ocurrió el intercambio. «No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.»

Peniel fue un lugar de transición. Un lugar donde Jacob comprendió que debía avanzar más allá del lugar donde había vivido, siempre bajo la sombra de su antigua identidad, de lo que había sido conocido, de los años de dolor sirviendo a Labán y del engaño cometido contra su hermano. Sabía que tenía que enfrentarse violentamente a su pasado, y ese lugar fue Peniel: un lugar donde el Ángel del Señor luchó con él hasta el amanecer.

Esta también ha sido una temporada en la que has luchado con Dios y con los hombres. Permíteme explicarlo. Dios te ha llevado al arroyo de Jaboc. Te ha llevado a un lugar de transición. Te ha llevado a un momento de decisión donde te ha estado preguntando: «¿Qué es lo que quieres? ¿Quieres permanecer donde has estado o quieres entrar en la siguiente etapa de promesa y bendición que tengo para ti?»

No estás luchando con Dios de la manera que imaginas. Estás luchando por descubrir quién eres realmente. Pero ha sido un lugar de intercambio y de perseverancia. Ha sido un tiempo donde Dios ha tratado con todo aquello que llevabas dentro. Ha estado sacando a la luz el dolor del pasado y todo lo que te ha rodeado. Él te ha preguntado:»¿Quieres Mi herencia o la tuya? ¿Quieres seguir cargando con las cadenas generacionales o quieres Mi bendición, Mi Reino, Mi poder y Mi destino sobre tu vida? ¿Qué es lo que deseas?»

Jacob entró en Peniel como Jacob, pero salió como Israel. Entró luchando. Salió bendecido. Entró cargando su pasado. Salió abrazando su destino. Entró como sobreviviente. Salió como vencedor. Quizás tú también has estado en tu propio Jaboc. Ha sido una temporada de lucha, de preguntas, de procesos y de confrontación. Una temporada donde Dios ha estado revelando heridas, corrigiendo prioridades, rompiendo ciclos y alineando tu corazón. Pero no fue para destruirte. Fue para prepararte. Porque nadie cruza hacia una nueva temporada siendo la misma persona que era antes. (Una palabra de Nate Johnston)

Hoy llegamos al quinto día de este ayuno y oración reconociendo que Dios no nos ha traído hasta aquí para quedarnos estancados. Es tiempo de avanzar. Es tiempo de cruzar el umbral. Es tiempo de dejar atrás viejas identidades, viejos temores, viejas limitaciones y viejas temporadas. El mismo Dios que te sostuvo en la batalla es el Dios que te introducirá en la promesa. Lo que comenzó como una lucha terminará como una bendición.

LECTURAS BIBLICAS PARA HOY:  Génesis 32:24-30Isaías 43:18-19Filipenses 3:13-14Josué 3:5-17

ENFOQUE DE ORACION PARA HOY:

Da gracias a Dios por Su fidelidad durante cada batalla y proceso vivido.

Renuncia a toda identidad basada en heridas, fracasos o experiencias pasadas.

Declara el fin de temporadas de supervivencia, estancamiento y limitación.

Pide valentía para avanzar hacia las nuevas oportunidades que Dios está abriendo.

Ora para recibir fuerza, fe y perseverancia para caminar en la nueva temporada.

Declara que toda promesa de Dios sobre nuestra vida llegará a cumplimiento.

Pide discernimiento para reconocer las puertas que Dios está abriendo.

Consagra al Señor esta nueva etapa y comprometete a caminar en obediencia.

Toma unos minutos y escribe la respuesta a esta pregunta: ¿Qué necesito dejar atrás para cruzar el umbral hacia la nueva temporada que Dios tiene para mí? ¿Qué promesa, sueño o llamado me está invitando Dios a abrazar? Presenta ambas respuestas delante del Señor y ora entregándole tu pasado y recibiendo por fe tu futuro. Profetiza ahora: ¡Estoy saliendo de la temporada de batallas y entrando en un nuevo capítulo!

EL SEÑOR DICE:

La razón por la que muchos de ustedes sienten tanta pesadez y opresión intentando abatirlos es porque están al borde de experimentar uno de los avances más grandes y poderosos de su vida. El enemigo está tratando de ejercer la mayor presión posible sobre ustedes: agotarlos, cargarlos con peso, distraerlos, provocar que aquellos que aún están atados a la carne actúen en su contra y perturbar su paz.

Ahora, dice el Señor, es el tiempo de perseverar y contender. Mi fuerza se perfecciona en tu debilidad. Donde tú eres débil, Yo, el Señor, soy fuerte. Y mientras te enfocas, pones tu mano en el arado y te comprometes con Mis caminos, Mis propósitos y Mis planes, Yo, el Señor, fortaleceré tus áreas débiles. Limpiaré todo compromiso y concesión. Porque aquellos que permanecen en la complacencia no tendrán una porción en la mesa.

Yo, el Señor, estoy permitiendo que los enemigos se agiten y se acerquen, para que tengan que sentarse y observar cómo preparo mesa delante de ti, en presencia de tus enemigos y de aquellos que han intentado socavar y absorber lo que Yo, el Señor, te he asignado. Los que han intentado robar tu porción están siendo removidos, y aquellos que han tratado Mis bendiciones con desprecio las perderán en este tiempo. Tu avance está a un paso de manifestarse. (Una palabra de Amanda Grace)

Con amor y oraciones,

Magie de Cano